España supera la dureza de Uruguay y avanza como primera de grupo
España frente a la intensidad uruguaya
La selección de España logró una victoria sobre Uruguay en un encuentro caracterizado por la intensidad física, asegurando así su pase a los dieciseisavos de final como primera de grupo. El partido, que se disputó en un horario nocturno en España, presentó un desafío para el equipo europeo, que tuvo que adaptarse a un estilo de juego rudo por parte de su oponente.
Desde el inicio, Uruguay adoptó una estrategia defensiva, replegándose y buscando interrumpir el juego de España con faltas. Esta táctica llevó a un partido con pocas oportunidades claras de gol en los primeros compases. La selección española, consciente de que un empate le bastaba para avanzar, no arriesgó en exceso, lo que contribuyó a un ritmo de juego más lento.
El entrenador de España, De la Fuente, realizó algunos ajustes en la alineación, incluyendo el regreso de Marcos Llorente al once inicial y la apuesta por Mikel Merino en el centro del campo. Estos cambios acompañaron a los inamovibles Rodri y Pedri, quienes se mantuvieron en sus posiciones habituales. A pesar de los ajustes, el equipo mostró una actitud algo relajada al principio del partido.
El gol decisivo y la polémica arbitral
El único gol del partido llegó en un momento caótico, justo antes del descanso. Una jugada que comenzó con Ugarte de Uruguay en el suelo, continuó con Lamine Yamal enfrentándose a varios defensores y, tras un centro de Marcos Llorente, Álex Baena remató. El portero uruguayo, Muslera, no pudo contener el disparo, lo que resultó en el 0-1 a favor de España. La acción generó controversia, ya que Oyarzabal de España se encontraba fuera del campo debido a una falta no señalada por el árbitro.
La intensidad del partido aumentó en la segunda mitad, con Uruguay incrementando su agresividad. Los jugadores españoles, incluidos Pedri, Lamine Yamal, Oyarzabal y Dani Olmo, sufrieron las consecuencias de las entradas rivales. La actuación del árbitro Ismail Elfath fue objeto de críticas por permitir un juego excesivamente físico, lo que llevó a que España se enfocara en evitar lesiones.

La situación se tornó más tensa con varias amonestaciones, incluyendo una amarilla para Baena de España y para Sanabria y Varela de Uruguay. La expulsión de Canobbio de Uruguay con tarjeta roja directa, tras una entrada sobre Cubarsí, marcó uno de los momentos más destacados del final del encuentro. A pesar de la dureza, España logró mantener su ventaja.
Próximo desafío en los dieciseisavos
La victoria permite a España avanzar a los dieciseisavos de final, donde se enfrentará al segundo clasificado del grupo de Argentina, que podría ser Austria o Argelia. Este próximo encuentro se jugará el jueves 2 en Los Ángeles. El equipo español deberá mejorar su rendimiento y adaptarse a un estilo de juego diferente, ya que se espera un partido menos físico que el vivido contra Uruguay.
El partido contra Uruguay fue un ejercicio de supervivencia para España, que, a pesar de no mostrar su mejor versión, cumplió con el objetivo de clasificar como líder de grupo. La experiencia de un encuentro tan disputado servirá como preparación para las fases eliminatorias, donde cada error puede ser decisivo.
El gol de Baena en el minuto 42 fue el único tanto del encuentro, sellando la victoria de España por 0-1.

Read Also
Source: elmundo.es