Alonso muestra mejoras con Aston Martin en Hungría, Ferrari domina los entrenamientos
El Gran Premio de Hungría ha comenzado con un enfoque significativo en las mejoras introducidas por Aston Martin. A pesar de las expectativas, el equipo ha mantenido la cautela, aunque con una renovada ilusión tras un inicio de temporada que ha sido descrito como uno de los más decepcionantes en la historia de la Fórmula 1. Adrian Newey, ideólogo del equipo, ha señalado que las mejoras no garantizan una victoria, pero sí permitirán al equipo alcanzar un nivel de decencia.
En los entrenamientos libres del viernes, Fernando Alonso terminó en la decimonovena posición, a 2,990 segundos del líder. Este resultado, aunque no lo sitúa en la cima, sugiere que el AMR26 puede competir en la zona media de la parrilla. La lucha de Aston Martin se perfila en una segunda división, compitiendo con equipos como Haas, Williams y Alpine.
Novedades y desafíos del AMR26
El AMR26 ‘B’, una actualización con hasta 16 cambios, fue probado por primera vez por Fernando Alonso en Hungaroring. El objetivo de esta revisión es sacar al equipo de las últimas posiciones antes del parón de verano. Los plazos para implementar estas mejoras fueron ajustados, llegando los monoplazas a Budapest justo a tiempo para los controles de la FIA el mismo viernes.
Adrian Newey, en su primer diseño completo para Aston Martin y asumiendo el rol de responsable técnico total, había advertido que el coche llegaría al límite. Este proyecto representa un intento de revolución aerodinámica prometida desde el inicio de la temporada. A pesar de las esperanzas, el primer sector de la pista reveló que la unidad de potencia del AMR26 aún los sitúa en la parte baja de la tabla.
Durante la sesión, Alonso reportó problemas con las vibraciones, indicando por radio que iban a peor. A pesar de una plataforma aerodinámica mejorada, el piloto español encontró dificultades en el manejo, lidiando con problemas de Honda y momentos de subviraje. Para Lance Stroll, la situación fue aún más complicada, ya que no hubo tiempo para reparar su suspensión tras romperse en la FP1.
A pesar de estos inconvenientes, el balance general para Aston Martin no es del todo negativo. Existe una base más sólida, aunque la preocupación persiste. Alonso, con su tono comedido, expresó orgullo por el trabajo del equipo desde los test de Bahréin, donde se identificaron las debilidades del coche. Subrayó que no se enfoca en números o posiciones específicas, sino en el progreso general.
El piloto español también recordó que en circuitos como Silverstone o Spa, la diferencia con el líder de su grupo llegó a ser de un segundo o un segundo y medio por vuelta, y que ninguna mejora puede cerrar esa brecha de inmediato. Sin embargo, se mostró más confiado para la cita en Hungaroring, donde la potencia del motor tiene menos influencia que en otros trazados.

Dominio de Ferrari y desafíos para otros equipos
Mientras Aston Martin busca consolidar sus mejoras, Ferrari ha demostrado un dominio claro en los entrenamientos libres. Lewis Hamilton lideró la sesión con un tiempo de 1:18.729, seguido de cerca por Charles Leclerc, a solo 0.148 segundos. La amenaza del equipo de Maranello es palpable, y se esperaba que el SF-26 brillara en Budapest, un circuito menos sensible a las diferencias en la unidad de potencia.
El SF-26 ha demostrado ser competitivo en diversos escenarios, y sus nuevos conceptos, como el alerón trasero, han funcionado eficazmente, permitiendo a sus pilotos obtener buenos registros con facilidad. Ferrari logró endosar medio segundo a Norris y seis décimas a Verstappen, amenazando a un Mercedes que tuvo un día inusual.
Para Mercedes, el panorama no fue tan favorable. Su mejor piloto, Russell, quedó a casi un segundo del líder, y Kimi Antonelli reportó problemas con el tren trasero de su monoplaza, terminando en la decimotercera posición. El equilibrio de su coche fue deficiente, con una serie de cruzadas que recordaron al estilo del WRC.
En cuanto a Carlos Sainz, aunque corrigió los problemas de los primeros libres, el FW48 no le ofreció la confianza deseada. Superó a los Cadillac, pero no logró reducir la brecha con sus rivales, enfrentando problemas de comodidad para atacar. Tanto Sainz como Alonso tienen el reto fundamental de clasificar sus monoplazas para la Q2.
El Gran Premio de Hungría, la última cita antes del parón de verano, servirá como una primera evaluación del rendimiento de las mejoras. Sin embargo, el equipo admite que un solo fin de semana y un circuito lento como el húngaro no serán suficientes para un veredicto definitivo. La actualización del motor Honda, otra pieza clave del proyecto, está prevista para la cita de Zandvoort el próximo mes.
Un incidente notable durante la jornada fue el choque de Franco Colapinto, piloto de Alpine, contra el muro mientras intentaba optimizar la temperatura de sus neumáticos.

Expectativas para el sábado
El sábado podría traer cambios en el panorama, pero Mercedes no figura como favorita en Hungría. La jornada del viernes ha puesto de manifiesto la competitividad de Ferrari y los desafíos que enfrentan otros equipos. Las vibraciones en el AMR26 de Alonso y la rotura de la suspensión de Stroll en la FP1 son aspectos que Aston Martin deberá abordar durante la noche para mejorar su rendimiento en las próximas sesiones.
La capacidad de Alonso para colocar el AMR26 en la Q2 será un indicador clave de la efectividad de las mejoras implementadas. A pesar de los problemas reportados, el equipo tiene una base más sólida para competir en la zona media de la parrilla.
La primera sesión libre no estuvo exenta de sustos, como el fallo de la nueva suspensión trasera del AMR26 ‘B’ en el coche de Lance Stroll en la curva 3, lo que provocó una bandera roja. A pesar de esto, Alonso pudo completar la sesión con normalidad tras las revisiones de los mecánicos, utilizando neumáticos blandos y escalando posiciones para igualar a equipos como Haas, Alpine o Williams.
El circuito de Hungaroring, con su naturaleza revirada y lenta, ofrece una oportunidad para que los equipos evalúen sus paquetes aerodinámicos y de chasis, donde la potencia del motor es menos determinante. La expectativa es que Aston Martin pueda mantener su posición en la segunda división de la zona media, compitiendo con los equipos mencionados, mientras Ferrari buscará consolidar su dominio en la clasificación del sábado.
El equipo Aston Martin decidió detener por completo el desarrollo del AMR26 original después de una pretemporada y un inicio de temporada desastrosos, volcando todos los esfuerzos de ingeniería de Silverstone en el proyecto del AMR26 ‘B’.
Alonso terminó decimotercero en la primera sesión libre, a 2,475 segundos del más rápido, Charles Leclerc.
Source: marca.com