Ferran Torres, autor del gol histórico de España, superó momentos difíciles
El camino hacia el éxito mundialista
Ferran Torres, el futbolista nacido en Foios, un municipio de la Comunidad Valenciana, se ha consolidado en la historia del fútbol español. Fue el autor del único gol en la final del Mundial contra Argentina, un zurdazo en el segundo tiempo del alargue en Nueva Jersey que definió el partido. Este gol no solo aseguró el segundo título mundial para España, sino que también marcó un punto culminante en una carrera que ha estado marcada por desafíos personales y profesionales.
El delantero del Barcelona, que sentenció la definición en Nueva Jersey, ha atravesado periodos oscuros en el aspecto emocional. A pesar de su éxito actual, Torres ha compartido experiencias de depresión y resiliencia, así como momentos de angustia y dudas. Su trayectoria desde la escuela del Valencia CF, donde se formó desde los siete años, hasta convertirse en un héroe mundialista, es una historia de superación.
En diciembre de 2017, con 17 años, Ferran Torres debutó en la primera división de LaLiga contra el Eibar. Se convirtió en el primer futbolista nacido en el siglo XXI en disputar un partido en la máxima categoría española, destacando por su velocidad y lectura de los espacios. Su proyección atrajo la atención de Pep Guardiola, quien impulsó su fichaje por el Manchester City en agosto de 2020 por unos 25 millones de euros. Sin embargo, su etapa en Inglaterra no fue como esperaba, marcando 16 goles en 43 partidos en 16 meses antes de perder la titularidad.
Superación personal y profesional
El regreso de Ferran Torres a España en diciembre de 2021, con su incorporación al Barcelona por 55.000.000 de euros, no estuvo exento de dificultades. Entre 2022 y 2023, el jugador experimentó una severa crisis de salud mental y episodios de depresión, llegando a considerar abandonar el fútbol profesional. La presión mediática de su millonario traspaso y un bajo rendimiento frente al arco rival lo sumieron en lo que describió como un “pozo sin fondo”.
Durante este periodo, Torres confesó haber perdido las ganas de vivir, llegando a considerar el momento de tomar sus pastillas y acostarse como el mejor del día. Los domingos por la noche se convertían en sesiones de llanto incontrolable, y había perdido completamente el deseo de jugar. Sin embargo, decidió someterse a terapia con el psicólogo deportivo José Ángel Caperán, lo que le permitió aprender a aislarse del ruido externo y adoptar una estricta “higiene digital”, viendo sus goles sin sonido y dejando de leer noticias o comentarios en redes sociales.
Como parte de su transformación, Ferran Torres adoptó el apodo de “Tiburón”, inspirado en la necesidad de los escualos de mantenerse en constante movimiento para sobrevivir. Esta mentalidad de competitividad y superación, que nació como una broma en el vestuario del Barcelona, se ha reflejado en su rendimiento en el campo. Su fe católica, llevando una cruz y una Virgen bajo la camiseta de La Roja, es otro detalle personal menos conocido del jugador.
El divorcio de sus padres cuando tenía 12 años fue otro momento difícil en su infancia, un “shock” que le avergonzaba contar. Él y su hermana Arantxa se hicieron el mismo tatuaje con el lema “I refuse to sink” (Me niego a hundirme), un símbolo de su resistencia. En cuanto a su vida sentimental, ha tenido relaciones mediáticas con la modelo Cintia Roldán, Sira Martínez (hija de Luis Enrique) y la influencer Martina Alguero, aunque se encontraba soltero durante el Mundial.

Compromiso con su comunidad
Mucho antes de su gol decisivo en el Mundial, Ferran Torres ya había demostrado un profundo compromiso con su tierra natal. Tras la devastadora DANA que golpeó la provincia de Valencia el 29 de octubre de 2024, el futbolista se implicó activamente con los afectados. Aprovechó una lesión muscular que le impidió jugar un partido de Liga con el FC Barcelona para regresar a Valencia y unirse a las tareas de limpieza como voluntario.
Además de su participación directa, Torres aportó material, alimentos y ayuda económica, y colaboró con protectoras de animales. También utilizó su plataforma mediática para visibilizar la situación, publicando un video en redes sociales donde expresaba su dolor por la devastación. En diciembre de 2024, un mes después de las inundaciones, celebró un gol ante el Betis mostrando una camiseta con el lema “València no oblida” y un agradecimiento en seis idiomas a los voluntarios.

Casi un año después, en el primer aniversario de la DANA, volvió a rendir homenaje a los afectados con otra camiseta que decía “València sempre en la memòria”. Su mensaje más contundente fue cuando expresó su indignación por la gestión de la emergencia en redes sociales, afirmando que “Necesitamos un cambio en este país” y que “El pueblo salva al pueblo”. También cumplió una promesa a niños afectados por las inundaciones, dedicándoles una celebración de gol en el Ciutat de València frente al Levante UD.
El futuro de Ferran Torres en el Barcelona se definirá en los próximos días, ya que tiene contrato por una temporada más y está siendo tentado por el Paris Saint-Germain.
Read Also
- La prensa británica critica la actitud de Argentina tras la final del Mundial
- Incidentes en Euskadi y Navarra tras la final de fútbol: detenciones e investigaciones en curso
- Borja Iglesias, primer gallego en conquistar el Mundial con España
- Madrid celebra el Mundial 2026: la selección española desfila tras su victoria
Source: lanacion.com.ar