Nueva York/Nueva Jersey: la final del Mundial 2026 presenta precios elevados para los aficionados
Precios de entradas y paquetes de hospitalidad
La final del Mundial 2026, que se disputará en el MetLife Stadium, ha generado una notable controversia debido a los elevados precios de las entradas. Días antes del partido, conseguir una localidad para el encuentro entre España y Argentina implica un desembolso considerable. Las entradas de categoría 2, que se consideran las más accesibles, tienen un costo mínimo de 7.380 dólares (6.450 euros) en la plataforma oficial de reventa de la FIFA. Estas no son ubicaciones privilegiadas, sino asientos estándar.
Para aquellos que buscan una experiencia más exclusiva, las entradas de categoría 1 pueden alcanzar los 19.995 dólares, y las ubicadas en las zonas delanteras del estadio llegan hasta los 32.970 dólares. Los paquetes de hospitalidad, que incluyen servicios como recepción, restauración y atención personalizada, tienen un precio aproximado de 34.500 dólares por persona. Estos paquetes transforman la simple entrada en una «experiencia» de lujo, con opciones que pueden incluir aparcamiento y acceso preferente.

El mercado de reventa autorizado por la FIFA ha mostrado precios aún más extremos. Se han visto anuncios de localidades que superan los 11,5 millones de dólares, aunque estos precios no reflejan necesariamente el valor real de las entradas ni garantizan su venta. La FIFA ha implementado un sistema de precios variables, lo que significa que el costo de una entrada puede multiplicarse casi por cinco respecto a su valor inicial, que comenzó alrededor de los 6.730 dólares para una localidad de categoría 1.
La Federación Española de Fútbol (RFEF) no dispone de un cupo de entradas para el público general, a diferencia de años anteriores. El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, ha expresado su preocupación por los precios, señalando que la entrada más barata rondaba los 4.000 euros. Esta situación ha generado indignación entre los aficionados y en diversos medios, que consideran que el costo de asistir a la final es prohibitivo para la mayoría.
El modelo de negocio de la reventa y las investigaciones
El sistema de venta de entradas de la FIFA permite que el organismo reciba ingresos en múltiples etapas. Además de la venta original, la FIFA cobra una comisión del 15% al vendedor y otro 15% al comprador en el mercado secundario oficial. Esto significa que la organización puede ser remunerada hasta tres veces por la misma localidad. Aunque este modelo es legal en Estados Unidos y busca proteger a los compradores de falsificaciones, ha generado críticas por el beneficio que la FIFA obtiene del aumento de precios.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, junto con las fiscalías generales de Nueva Jersey, inició una investigación el 27 de mayo sobre las prácticas de venta de entradas de la FIFA para los partidos en el MetLife Stadium. La investigación surge a raíz de quejas de aficionados que recibieron localidades diferentes a las que creían haber comprado, como clientes que pagaron por entradas de categoría 1 y fueron asignados a sectores de categoría 2.

Las autoridades también están examinando si la forma en que la FIFA liberó entradas y comunicó su disponibilidad pudo haber contribuido a un aumento artificial de los precios. La fiscal James ha declarado que “no se debe manipular a nadie para que pague precios desorbitados por unos asientos” y que “los aficionados deben poder confiar en que las entradas que compran serán las que reciban”.
Repercusiones legales y costos adicionales
Recientemente, el Tribunal Regional de Fráncfort concedió una medida cautelar solicitada por Ticombo, una plataforma de reventa alemana, ordenando a la FIFA modificar ciertas prácticas en su mercado secundario. Aunque esta resolución no invalida las ventas ya realizadas ni afecta directamente la final del domingo, obliga a la FIFA a informar al comprador sobre la identidad y dirección de los vendedores comerciales antes de completar la transacción. El alcance de esta medida se limita a Alemania.
Además del costo de las entradas, los aficionados que viajan a la final deben considerar otros gastos significativos. Un vuelo directo desde Madrid puede costar un mínimo de 1.123 euros. El alojamiento para dos noches en un hotel cercano al estadio puede superar los 1.117 euros, y opciones más lujosas alcanzan los 4.700 euros. Incluso el transporte al estadio puede ser costoso, con trenes oficiales a 98 dólares, aunque los autobuses lanzadera ofrecen una alternativa más económica por unos 20 dólares.
La situación ha llevado a que la experiencia completa de asistir a la final del Mundial 2026 se convierta en un evento de lujo, con precios que excluyen a muchos aficionados. La FIFA se enfrenta a un escrutinio creciente sobre sus políticas de precios y reventa, especialmente tras las investigaciones iniciadas el 27 de mayo.
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Source: marca.com